Un hilo rojo, invisible, conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, a pesar del tiempo, del lugar, a pesar de las circunstancias; el hilo puede tensarse o enredarse, pero nunca podrá romperse.

(Provervio Chino)

Celia Ling

Celia Ling

20/9/07

Domingo 2- El Gran día

Llega el GRAN DIA, esta mañana esperando al resto del grupo que llega desde Shanghai, es donde realmente te das cuenta que el estómago no lo tienes bien, los nervios empiezan a aflorar, hoy no hemos comido, temiendo que llegue la hora de la entrega y la comida nos juegue una mala pasada. Son las 16:00 salimos camino del registro, solo tenemos que cruzar una calle de doble sentido, pero el trafico es criminal, nadie respeta nada, sigue lloviendo y las piernas flojean, preparo la cámara de video, no puede fallar nada. Nos dicen que tenemos que subir a la planta 26, el ascensor es rápido y no tardamos en llegar, un pequeño pasillo y al girar a la derecha, visualizamos una puerta entreabierta que accede a un pequeño salón, alguien grita "aquí están las niñas", miro a Manuela la veo respirar hondo, la cojo de la mano y entre lagrimas la animo a seguir para adelante, solo son unos diez pasos, pero que largos. Lo primero que vemos es a la pequeña Carolina (hija de Tere y Sebas, con quien hemos compartido el viaje a Pekín), está tomando un zumo, la siguiente acción es buscar a Celia Ling, no la vemos, recorremos todo el salón y la emoción nos confunde, vemos a Martina (hija de Charo y Julio), su parecido nos hace equivocarnos, hasta comprobar la foto que llevan colgadas de la muñeca y que las identifica, no es ella. Nos comentaron que éramos lo segundos en entregar a las niñas, pero algún imprevisto hace que las niñas que provienen de Gaoan (de donde proviene Celia) no estén en la sala, toda nuestra búsqueda y nuestra ilusión se viene abajo, por un momento pensamos que hoy no nos entregan a Celia, muchos nervios. Empiezan las entregas de las demás niñas, Carolina recibe a Tere y Sebas en segundo lugar, Manuela graba el momento con la cámara de ellos, entre la emoción, la mala organización y el alboroto generalizado, veo entrar en la sala a más niñas en brazos de sus cuidadores, llamo nervioso a Manuela, la digo "deja la cámara que la niña acaba de entrar", apartando gente nos encontramos de frente con Celia en brazos de su cuidador, de repente es como si el resto de gente desapareciera, solo estamos los tres, Manuela la recoge en brazos, Celia no llora solo mira a su alrededor, como si no se quisiera perder el momento, el resto podéis imaginarlo muchísima emoción, muchísimos besos y un poco de agua que Celia no quiere tomar. LO HEMOS CONSEGUIDO TENEMOS A CELIA EN NUESTRO BRAZOS, LA ESTAMOS ACHUCHANDO Y NO SE QUEJA, SE DEJA Y NOSOTROS NO DESAPROVECHAMOS LA OPORTUNIDAD, NOS LA COMEMOS A BESOS.

1 comentario:

ANA dijo...

hOLA soy Ana, una mamá que espera y desespera muchas veces hasta poder por fin vivir el sueño mas deseado...viajar a China a por su pequeñ@. Me habéis emocionado muchísimo con vuestro relato, ya me imaginaba allí...¡uf! gracias de corazón por tan bello blog.
www.esperandoconilusion.nireblog.com
Si me diérais vuestro permiso me gustaría poner en mi blog este pedacito de historia...vuestra historia. Besitos para Celia y felicidades